Hace poco pasé cuatro días alojándome con una familia de una comunidad indígena cerca de Rurrenabaque, y me gustaría conocer la opinión de otras personas viajeras.
Llevo casi dos años viviendo en Bolivia, principalmente en ciudades, y quería conocer mejor la vida cotidiana en una comunidad indígena y tener una experiencia de intercambio cultural más auténtica. Pasé varias semanas buscando contactos locales y elegí esta experiencia porque quería apoyar el turismo local en Bolivia. Además, me tomé unos días libres del trabajo porque era un viaje especial por mi cumpleaños.
Contacté con un guía local que ya había recibido a otros turistas, principalmente franceses. Le había explicado expresamente que quería ser la única turista alojada con la familia. Sin embargo, cuando llegué a Rurrenabaque para encontrarme con él y concretar los detalles, me dijo que también estaría allí otra turista francesa. Decidí continuar con el viaje de todas formas.
Durante la estancia, tuve la sensación de que el guía estaba mucho más interesado en la otra turista. Hablaba y se reía mucho más con ella. Una noche, durante toda la cena, estuvo hablando con ella sin dirigirme la palabra ni una sola vez.
Para dar contexto, hablo español con total fluidez, mientras que la otra turista tenía dificultades con el idioma y a veces yo tenía que ayudarla a traducir. Por eso, me costaba entender por qué el guía apenas interactuaba conmigo.
En un momento dado, comentó que, como yo no bebía cerveza, era una persona más cerrada y callada. Sin embargo, yo me había ido quedando callada precisamente porque sentía que no tenía interés en hablar conmigo y que mi presencia le molestaba.
Finalmente, hablé con él sobre cómo me sentía y acabé llorando. Me pidió disculpas sinceramente, diciendo que lo sentía de todo corazón, pero después no noté ningún cambio significativo en su comportamiento.
La única persona que me hizo sentir realmente bienvenida fue su cuñada, que tuvo varios gestos de consideración conmigo.
El alojamiento costaba 450 Bs por día, incluyendo alojamiento, comidas y actividades. La entrada al Parque Nacional Madidi y el combustible (200 Bs) se pagaban aparte.
No esperaba lujos ni que el guía estuviera pendiente de mí todo el tiempo. Simplemente quería sentirme bienvenida y tener una experiencia de intercambio cultural. Había organizado el viaje con mucha ilusión y esperaba crear un vínculo con la familia, quizá incluso para volver en el futuro. Al final, me fui muy decepcionada y sin ganas de regresar.
Entiendo perfectamente que algunas personas conecten mejor entre sí que con otras, y no espero caerle bien a todo el mundo. Pero, teniendo en cuenta que había expresado claramente mis expectativas, Me gustaría conocer opiniones sinceras, especialmente de personas que hayan vivido experiencias similares en comunidades locales o alojamientos familiares.
¿Creen que estoy exagerando y me lo he tomado demasiado personalmente? ¿O consideran que su comportamiento fue poco profesional?